Puedes dejar un comentario pulsando en “comentarios”, al final de cada entrada. Si lo que quieres es “responder” a un comentario anterior, al final de cada comentario aparecerá la opción “responder”, que debes pulsar. Más obvio no puede ser.
Para hacer un comentario te pedirán una dirección de correo electrónico. Si no estoy equivocado, puedes inventártela de forma que tu intervención será anónima, escribiendo cualquier chorrada, del tipo cualquierchorrada@hotmail.com.
Los comentarios no están, en principio, moderados, y no están sujetos a ninguna restricción de idioma. Pero pueden ser editados y borrados por el administrador (yo) si no se ajustaran a las siguientes normas, sin perjuicio de las condiciones de uso del alojador de la página, wordpress.com:
En primer lugar, no se admitirán trolleos, insultos, expresiones de mal gusto o textos cuya ortografía o sintaxis sea ilegible.
En segundo lugar, no se permitirá la revelación de secretos profesionales docentes ni la identificación con nombres o apellidos de personas particulares concretas, especialmente menores de edad, salvo petición expesa de ellas mismas, y siempre con permiso del administrador.
En tercer lugar, tampoco se permitirá, salvo que sea estrictamente necesario, y siempre con permiso del administrador, la localización explícita, geográfica o institucional, del centro educativo al que se pueda referir el contenido de este blog.
En cuarto lugar, no se permite el spam, aunque puedes enlazar tu página si lo desas (y si el filtro antispam te lo permite).
Por lo demás, las normas anteriores están sujetas a modificación unilateral por parte del administrador. Porque yo lo valgo.
Las restricciones anteriores obedecen no a la voluntad del administrador, firme defensor del principio quien la hace la paga (sana receta que fomenta la libertad y su onerosa contrapartida, la responsabilidad), sino de la disparatada jurisprudencia española, que hace al administrador de una página responsable legal de los comentarios vertidos por terceras personas (en consonancia con los principios generales de nuestra rancia democracia tutelada).
En todo caso, los comentarios se agradecen, sean de quien sean, y son la mejor prueba (aparte de las estadísticas, bastante malas en wordpress.com) de que la gente lee y se interesa por lo que escribo. Se agradecen especialmente las disgresiones disparatadas, como esas en las que se comienza hablando del fracaso escolar y se termina divagando sobre hipótesis de la deriva continental de Wegener.
Un saludo:
El administrador
yonosoyyoevidentemente@gmail.com