Realpolitik

Las vacaciones de verano empiezan para todo el profesorado el 1 de agosto, y terminan el 31 del mismo mes. Hasta donde sé, el mes de julio, aun no siendo lectivo, los docentes están a disposición de las necesidades del centro. Esa es la teoría.

La práctica es que para la mayoría del profesorado en periodo de trabajo se adentra unos días en el mes de julio (preparar memorias, dejar los exámenes de septiembre puestos, anticipar el curso que viene, ordenar los despachos, tirar papeles y poco más). Unos pocos irreductibles siguen yendo las semanas siguientes, hasta que hacia finales del mes de julio apenas quedan los miembros del equipo directivo y algún que otro infatigable docente.

Esa es la realpolitik docente, y mi concepción pragmática de las cosas hace que tenga poco que objetar. Sin entrar en mayores valoraciones, yo no lo veo mal, en el sentido de que, es cierto, durante el mes de julio hay bien poco que hacer para un profesor de infantería (la pregunta correcta no sería por qué no va casi nadie sino por qué hay tan poco que hacer, si es que hay tan poco que hacer, pero esa es otra historia).

¿Y la adminstración qué piensa de todo esto? La administración piensa, como he dicho, que las vacaciones empiezan el 1 de agosto y terminan el 31 del mismo mes. Pero, ojo, eso sólo lo piensa.

Imagínese que un profesor se rompe una pierna (esas cosas pasan) el día 1 de mayo. Al ser una baja mayor de quince días se enviará a un sustituto que hará su trabajo durante todo el mes. Hasta ahí todo bien. Ahora imagínese que la pierna rota no suelda bien (y esas cosas pasan). La baja se prolonga el mes de junio. Entonces el mismo sustituto renueva su contrato y permanece un mes más. Correcto. Pero la pierna sigue sin curar (que también pasan esas cosas), y el profesor continúa de baja en julio, mes en el que, recordémoslo, la teoría dice que está a disposición del centro. ¿Prolonga el sustituto su contrato el mes de julio? La respuesta es no. Todos los sustitutos son finiquitados a día 30 de junio. De esa forma, en ese caso, nadie estará a disposición del centro ese mes. Y eso vale tanto para el profesor de infantería como para el de Estado Mayor.

Esa es la realpolitik. Y para ser sinceros, no sé qué fue antes, si el huevo o la gallina, o el profe o la administración.

Moraleja: es la economía, estúpido.

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